Ayer jueves 27 de noviembre hubo una mega marcha que desquicio la ciudad por completo. Tanto, que mucha gente no pudo ir a trabajar, pero los que si lo hicieron se vieron envueltos en un verdadero caos.
La cuestión es que se volvieron a ver esos resabios del viejo corporativismo y charrismo que creiamos ya en el pasado (acarreo de manifestantes, amenazas a los sindicalizados con descontarles el sueldo si no asistian, rapto de camiones, etc.)
Mucha gente que estaba ahí no sabía ni porque se manifestaba, jovenes preparatorianos que igual pueden manifestarse por la inmortalidad del congrejo que contra el neoliberalismo (me gustaria preguntarles que entienden por neliberalismo 😉 Indigenas que no hablan siquiera el español y que son llevados por sus dirigentes, viejos políticos de cepa, (lease Barttlet y Cardenas Solórzano, que antes se odiaban y ahora se abrazan como si nada, como se ve que el 2006 ya esta muy presente, no?)
En fin, no se trata de descalificar la marcha, que podría tener muchas lecturas. Es una llamada de atención al gobierno, la gente esta descontenta y habrá que hacer algo antes de que esto se salga de las manos. Porque el descontento puede ser utilizado por políticos sin escrúpulos para llevar agua a su molino.
Despues de estar de ocioso un rato con
Que tal? Soy nuevo por aquí, así que antes de caerles por asalto y digan, que onda con este? mejor me presento. En los bajos fondos de
El pasado 17 de noviembre se celebro el aniversario 20 desde que se fundo el primer campamento guerrillero zapatista. Aparte de las celebraciones se transmitieron 4 videos con mensajes de las comandantas Esther y Fidelia, y de los comandantes David y Zebedeo. Cada mensaje tenia su audiencia concreta. «El primero, para las mujeres. El segundo, para ‘los jóvenes y jóvenas’, en particular para los que tienen el privilegio de estudiar. El tercero, para los indígenas, con una invitación para que en cada pueblo se construya la autonomía. Y finalmente, a la sociedad mundial, movilizada y organizada en un múltiple proceso de resistencia contra el neoliberalismo y lo que David llamó ‘el proyecto de globalización de la muerte'»(Articulo Blanche Petrich-La Jornada 18 Noviembre 2003 ).