Y ahora todos los hombres agarren a su pareja de la cintura!
Muevan la cintura,
muevan la cintura,
muevan la cintura,
muevan la cintura.
Levanten las manos,
levanten las manos,
levanten las manos,
levanten las manos.
Todos hacia abajo,
todos hacia abajo,
todos hacia abajo,
todos hacia abajo.
Todos hacia arriba,
todos hacia arriba,
todos hacia arriba,
todos hacia arriba.
Hagan una rueda,
hagan una rueda,
hagan una rueda,
hagan una rueda.
Hagan una cola,
hagan una cola,
hagan una cola,
hagan una cola.
Todos caminando,
todos caminando,
todos caminando,
todos caminando.
Moviendo los brazos,
moviendo los brazos,
moviendo los brazos,
moviendo los brazos.
Las manos al frente,
las manos al frente,
las manos al frente,
las manos al frente.
Todos aplaudiendo,
todos aplaudiendo,
todos aplaudiendo,
todos aplaudiendo.
Moviendo los hombros,
moviendo los hombros,
moviendo los hombros,
moviendo los hombros.
Todos hacia el centro,
todos hacia el centro,
todos hacia el centro,
todos hacia el centro.
Chinguen a su madre,
chinguen a su madre,
chinguen a su madre,
chinguen a su madre.
Me cagan esos pendejos bailecitos de bodas y quince años!!!!
Me cagan!!!!!!
No cabe duda que de vez en cuando todo lo que uno necesita es un cambio de perspectiva; hacer las cosas de un modo aunque sea ligeramente distinto para poder captar cosas «invisibles» para uno.