Lunes, 2:46 AM
¡Ah de mis pesares! ¡Nubarrones sobre mi cabeza! ¡SUFRIMIENTO! Estoy tan deprimido, que apenas y puedo moverme. No sé de dónde saco fuerzas para escribir en esta bitácora, mi único refugio de un mundo que me es ajeno y confuso. Ando bajísimo de ánimos. ¡Pesar! ¡Oscuridad! ¡Depresión! Me arrastro hacia el sillón de la sala… ¡De nuevo la sensación! Todo me resulta vacío, intrascendente, desprovisto de sentido. Sobreviene la noche de mi desconcierto. No encuentro fin a esta negrura, que se traduce a un obstáculo o excusa para tirar todo y darme por vencido. ¡Oh, negras alas de mis depresiones! ¡Oh, demonios del Hades! ¡Oh, ciel…! ¿Quedarán pastelitos de chocolate en la cocina? ¡Esfuerzo sobrehumano! Me arrastro a ella… Abro la alacena y… ¡NI UNO SOLO! La cabeza se me sobrecarga y quiero golpear todo…. ¿PORQUí? A Mí? ¡Sufrimiento! ¡SUFRIMIENTO!
Martes, 4:01 AM
La depresión… ocupándome por entero… ¡No se qué hacer, esto parece interminable! ¡SUFRIMIENTO! Son las 4 AM y yo sigo despierto, y sin ánimos de nada. Comienzo a conocer mis estados depresivos… creo que ya entiendo el ciclo por el cuál funcionan. Siento que mi vida tiene altas y bajas, sin embargo, ahora las bajas duran siglos y las altas tan solo unos segundos… si tan sólo las altas fueran rubias y tetonas. ¡SUFRIMIENTO! No me siento mal, no me siento bien, invade mi conciencia un trance, turbador, definitivo. ¡Ugh! ¡Ah! No siento calor ni frío, no siento nada… excepto mis manos descendiendo por mi cremallera… ¡Sitios porno! ¡Alivio temporal de mis penas tantas! ¡Orgasmo que atenua mis sufrimientos variaaaaaah! ¡Aaaaaaaaaaah! ¡Aaaaah! (…) Y ahora de nuevo la depresión… ocupándome por entero…
Miércoles, 5:06 AM
¡Desánimo! Todo el día me la pasé en cama, viendo las paredes y sin ganas de nada, anhelando desaparecer y terminar con todo. Mi padre me grita que debo conseguir empleo ¡INSENSIBLE! Mi depresión no es una elección. ¡SUFRIMIENTO! Y no es que quiera parecer obsesivo hablando de mi depresión y mis demonios, más bien deseo demostrar que hay estados de la mente que sólo se pueden alcanzar cuando uno está tan vulnerable, débil y tan agobiado como ahora me encuentro. Necesito una razón para seguir existiendo. Necesito algo, ¿qué es ese algo? ¿qué es? ¿qué es? La visión se nubla… ¿por qué siento que algo se pierde en mi memoria, inaccesible? ¿Porqué? ¿Porqué? ¡Respiración entrecortada! ¡SUFRIMIENTO! ¿Porqué? ¿Porqué? ¿Quién? ¿Cuál? ¿Cómo? ¿Dónde? ¡Marcia, Marcia, Marcia! ¡EH! ¿Quién dijo eso? ¡Uh! ¡Oh! ¡Aaaah! ¡Uh! ¡Ah! ¡Uh! ¡Ah! ¿Porqué? ¿Porqué? ¡Cu-cú! ¡Cu-cú! ¡Cu-cú! ¡Cu-cú!
Jueves, 7:30 PM
Estoy megatenso… nada parece tranquilizarme… he pasado la tarde en este malhadado café, divagando en mis penurias tantas. ¡No aguanto más! Mientras bebo mi quinto expresso, voy pidiendo la cuenta a la mesera. ¡SUFRIMIENTO! ¡De ti me alejo, sin éxito! Salgo a la calle… Monto en mi auto… Freno en el semáforo… Nada me satisface, estoy empapado de mis propias limitaciones, agobiado por mis fallos, intoxicado por esta angustia infinita. ¡Dolor inhumano! ¡SUFRIMIENTO! Escribo aceleradamente en esta libreta mis alterados pensamientos hijos de la angustia que… ¡HEY! ¡Chingada madre con estos pinches niños limpiavidrios del crucero! ¡Me distrajeron!, ¡VíYANSE A CHINGAR A SU MADRE, CABRONES, NO, NO ME LIMPIEN EL PARABRISAS! ¡A LA CHINGADA! ¿En qué me quedé? ¡Ah, sí! â??…mis alterados pensamientos hijos de la angustia que…â? ¡Hey! ¡Hoy hay maratón de FRIENDS! He de continuar mañana…
Ricardo Cucamonga es anal-retentivo con las cosas más estúpidas, y laxo con lo importante; prefiere el Prozac con limón y en las rocas. Puedes ver su alterada bitácora/página semanal acá.

