Durante muchas semanas hemos discutido en este mismo espacio casi hasta el cansancio sobre política y especialmente sobre los candidatos a la presidencia de la República.
Algo que nos inquieta a muchos es que nos sentimos impotentes y a veces hasta nos resignamos a ser meramente espectadores del show que se nos presenta cada seis años. Nos convertimos en súbditos sumisos con esperanza de que nos toque un hueso, una limosna o una pensión de nuestro candidato favorito. Pero ¿No podremos hacer algo mas?
No podemos tomar el lugar de los órganos de gobierno, pero si podemos exhibir sus fallos, criticarlos y exigirles que cumplan con sus obligaciones. Con esos actos fomentamos la posibilidad de moldear al gobierno que creemos merecer, porque estamos seguros que como ciudadanos somos mejores que las escorias que regularmente operan en la clase política.
Al inicio de las campañas presidenciales yo había decidido no votar, pero reconozco que no era precisamente la mejor postura. Ademas de simplemente votar, hay muchas otras cosas que se pueden hacer, participando en el desarrollo político, social y económico a traves de organizaciones gubernamentales y no gubernamentales que se dedican a tareas tan variadas como la promoción de los derechos humanos y la vigilancia y transparencia del gasto público. Pero sobre todo, haríamos bien en olvidarnos de esa absurda postura de que los candidatos son intocables, casi entidades sagradas y por lo tanto no debemos «blasfemar» contra ellos por señalar las pendejadas que se la pasan haciendo.
Espacios hay, lo que a veces no hay es la disposición para colaborar. En la medida que esa actitud cambie notaremos mejoras como país.
En este caso se podrían aplicar bien las palabras del apóstol Santiago cuando recomienda no ser solo oidores sino mas bien hacedores (Santiago 1:22) 🙂

