Mi hermana tenía cita para una prueba de diabetes y revisión con el «Gine» me dijo que si queria acompañarla y de paso también hacerme el test «rápido».
Le dije que sí, cómo era sábado andaba echando la gí¼eva agusto, asi que me fuí con ella, mientras esperaba que a ella la pasara su Doctor, me apuntó con la recepcionista para que me hicieran un test y si queria podia hacer una cita con el Ginecologo.
A los 5 mins, la chica del escritorio dijo mi nombre en voz alta, salió una enfermera y me dijo que si podia pasar, la seguí a un consultorio pequeñito, donde miden, pesan, y toman notas de las pacientes, para pasarlos posteriormente con el Doc, me hizo sentar en una mesita pequeña y ella se sento frente a mi, me dijo que si era tan amable de contestarle unas preguntas, asentí con la cabeza y comenzó el tipico
cuestionario de rigor;
Nombre completo, estado civil, edad, bla bla bla…
después de las preguntas de «cajón» me comenzó a preguntar por mis hábitos alimenticios, jajaja
si hubiera sido una prueba escolar la hubiera reprobado jejeje tuve que reconocer que soy una galletera, chocolatera, semi adicta al café, tomo mis alimentos demasiado rápido, a veces se me olvida tomar agua, y bla bla bla, después el cuestionario
giró entorno a esas preguntas que a veces suelen ser un poco incomodas, transfusiones sanguineas, alguna adicción a fármacos en el presente o en el pasado, me preguntó sobre si me habia drogado alguna vez, si era afirmativo con que tipo de químicos ú organicos, me daba risa pero le contestaba con la verdad, luego repasamos mi actividad sexual y mis preferencias, que si alguna vez habia participado en grupos «de riesgo», que si habia tenido experiencias lésbicas (homosexuales) que si habia participado en algun tipo de actividad sexual con drogas incluidas,
que si mis preferencias sexuales eras normales ó me gustaba «experimentar» que si usaba protección al tener relaciones, cual era mi metodo anticonceptivo, que si tenia una sola pareja o tenia varias 🙂 ( mmhh eso no me desagradaría!!) que si alguna vez habia padecido de alguna EST y cual habia sido el tratamiento, mi último papanicolau, etc. etc. y asi algunas otras cosas más me fueron preguntadas, esa parte del cuestionario creo que si la pasé
ya que -cómo dijera el Chanate estoy medio maniacona- pero realmente soy tranquis en ese aspecto.
Jaja yo me aguantaba la risa, porque sabia que era serio el asunto, estoy conciente que es un asunto de salud, ella sonreía y me decia que muchas veces daba pena el contestar ese tipo de cosas, que le habia tocado el recibir a pacientes que al cuestionarlas en esos puntos, salían más castas que la «Carmelitas devotas» pero que al hacerles los analísis se encontraban con otras cosas no tan agradables, me comentaba que era realmente triste que alguien (hombre ó mujer) tuviera pena de contar sobre su actividad sexual al médico aun y cuando la salud está en riesgo y que le habia tocado casos en los que con resultados en la mano sobre alguna enfermedad sexual, los pacientes «se montaran en su macho» y negaran o no supieran (si cómo no!) el porqué
de su padecimiento venéreo o algunas (os) lo reconocían a medias solamente.
Que mal que en estos dias de pleno auge tecnológico, científico, médico, politico, religioso y demás avances, todavia haya personas a las que les cuesta trabajo ir al médico «por pena» cuando sospechan o tienen sintomas de una enfermedad sexualmente trasmitible y que cuando se deciden a hacerlo, oculten información o parte de información que puede ser de vital importancia para su salud.
«Sabes morra, a veces, si cómo que me da penita cuando vamos al cine, pero al Odi (Odi= Odiseo) dice que no le importa que a veces se nos queden viendo cuando vamos por la calle ó llegamos a algún lugar».