A ciertos chinos les encanta el cerebro de mono, a los japoneses les encantan las abejas y los grillos fritos. Pero donde mas se aprecia a los insectos es en Tailandia. Todos alguna vez hemos encontrado algo desagradable en nuestro plato, pero existe un área culinaria que polariza más que ninguna otra el gusto de las personas. Los que crecimos comiento alimentos enlatados de supermercado y carne de dudosa procedencia nos asqueamos solo de pensar en la entomofagia: el consumo de insectos, en cambio para otras personas, es una forma de vida.
Los antiguos griegos y romanos eran verdaderos conocedores de los insectos. En sus banquetes consumían langostas, cigarras y larvas de escarabajos. Pero mientras estos hábitos se perdieron en Europa, en otras culturas los insectos, arañas y larvas siguieron formando parte de la alimentación por una excelente razón: No solo son deliciosos, sino que resultan mucho mas saludables que los alimentos procesados. Por ejemplo, un grillo contiene 50% de proteínas mientras que la carne de res solo 20%.
Es posible que muchos alimentos inusuales tuvieron su origen debido al hambre extrema y a la necesidad (el que descubrió que las ancas de rana eran comestibles, seguramente tuvo que tener mucha hambre), sin embargo, estas costumbres alimenticias perduraron incluso cuando la comida resulto abundante. Las personas de Skuon en Camboya descubrieron que las tarántulas tienen un sabor parecido al del cangrejo en una época de escasez y actualmente siguen comiendolas.
Los aborígenes australianos disfrutan de las larvas de mariposa y dicen que cuando se consumen vivas tienen un sabor parecido al de la nuez. En la sabana africana se ingieren enormes orugas verde azuladas (de la polilla Emperador) por ser una excelente fuente de proteínas y minerales. En el este de Asia se acostumbra comer gusanos de bambú fritos. En Corea se comen los gusanos de seda y en México, el gusano de maguey y los chinicuiles, ademas de insectos vivos llamados jumiles. En China se asegura que los apicultures que consumen larvas de abeja gozan de una gran virilidad. En Colombia, las hormigas gigantes saben mejor asadas. Para comer hormigas verdes australianas es necesario arrancarles la cabeza, ésto evitará que muerdan cuando se mastica su jugoso abdomen.
Si prefieres un menu que incluya suculentas y crujientes patitas, la mejor opción esta al noreste de Tailandia, donde es común alimentarse de insectos que comen arroz, miden 10 centímetros y parecen cucarachas gigantes. Para comerlos, es indispensable arrancarles la cabeza y chupar el arroz masticado de sus entrañas. Generalmente se sirven como botana para acompañar la cerveza.
Curiosamente, hay personas que encuentran repulsivo el consumo de grillos, pero adoran los camarones, siendo su apariencia y sabor muy parecidos. El asunto es que cierta comida nos parece insólita cuando no estamos acostumbrados a comerla. Haz la prueba y tal vez te guste, podrías descubrir un nuevo mundo culinario. ¡Bon apetit!
Tomado de Revista CM Año 17 No. 7

Frecuentemente mis clientes me preguntan ¿Chanate, cada que tanto tiempo debo «darle servicio» a mi computadora? No existe una regla absoluta al respecto, pero generalmente mi recomendación es darle un servicio de mantenimiento preventivo cada mes si la PC se encuentra a expuesta o cerca de la calle, como por ejemplo sobre un mostrador de un punto de venta y cada dos o tres meses si se encuentra dentro de una oficina convencional o una habitación sin alfombra.