Este lunes ajetreado empezó con una muy buena noticia: ¡Perdió el PRD las elecciones de Tabasco! ¿Quién gano? Eso no es lo importante, lo agradable es ver como la gente no le hizo demasiado caso a los ruegos del viejito que se cree presidente para que votaran por «su» gente.
Hoy los perredistas hablan nuevamente de complots, de fraude, de compra de votos y lo hacen de tal manera que pareciera que se les olvida que ellos hicieron lo mismo. (No es exactamente el caso, pero nada menos el fin de semana en una fiesta familiar, estuve hablando con unos parientes que me platicaron acerca de unas vecinas que estaban bien contentas, porque en su reciente viaje de vacaciones a la ciudad de la esperanza, les pagaban $200.00 pesos + Comida solo por reportarse y firmar en los campamentos. A esto le sumamos el caso de un contratista particular que se quejaba porque de repente se quedo sin ayudantes, que dejaron tirado su trabajo porque en los campamentos pejistas les pagaban lo mismo ¡Y sin tener que trabajar!)
Entre tanto desmadre que hay actualmente en el país, es bueno saber que el movimiento de resistencia dizque pacífica, NO tiene tanta fuerza fuera de chilangolandia como presumen los pejeadictos.
Ojalá viva lo suficiente para ver que las personas valiosas de verdadera izquierda se olviden pronto del viejito payasito y se pongan a trabajar y a cumplir con su papel, que tanta falta hace en este gobierno de y para puros ricos. Mientras tanto, me quedo feliz de ver las estupideces de los que de verdad creen las locuras del peje. ¿Creen que exagero? Nada mas hay que ver lo que tienen en la cabeza estos señores y su grotesco humor involuntario:

