El fin de semana mi señora me pidió que la llevara al cine. Cosa rara en ella, porque normalmente soy yo el que tomo la iniciativa de ir ahi. Lo mas extraño fue que quería ir a ver una película en especial, una llamada El Ilusionista ¿El ilusionista? Nada mas de ver la reseña me dio sueño, sonaba casi a novela romántica de Televisa ambientada ‘de época’.
-No vieja, esa no se me antoja, mejor otra con mas acción o por lo menos algo de sangre y efectos especiales. Para ver historias románticas mejor esperamos a que este en video.
– Es que quiero ver al Edward Norton…
Ajá, con que de eso se trataba todo. Maldito gringo chaparro. Pero luego pense que si ella se emociona con el tal Edward Norton, mas me convenía a mi estar cerca cuando eso sucediera, y tal vez me tocaba algo. Así que fuimos a ver la mentada película y para mi sorpresa no me dormí, resultó buena a secas y no pienso contar nada más porque luego algunos se enojan por los spoilers.
Seguramente me habría gustado más si la Jesica Biel hubiera mostrado mas carnita, pero ni modo, esta vez nos dejo con las ganas de ver más. De todas maneras es agradable ver a esa chica, ya no tan chica que literalmente vimos crecer en la TV y convertirse en una preciosa mujer con labios carnosos, naricita respingada y ojos de gato. Ah y un gran y redondo trasero. Bien por ella y por una película que hace pasar una buena tarde palomera.
Ya solo queda un mes exacto para que se acabe el régimen de gobierno que encabeza el Sr. Vicente Fox. Si somos honestos, veremos que nos queda debiendo a los mexicanos mucho de lo que prometió.
Ahhh, un día de brujas más, o como los gringos le dicen:Halloween. Independientemente de ser un tema de inspiración de varias películas mas malas que buenas, en días como este no falta el devoto que insiste con que es un día dedicado al Diablo y a la brujería y por lo tanto es condenable participar en esa celebración.
Apple Computer, la empresa fabricante de computadoras, lanzó al mercado en 1984 la novedosa Macintosh, muy fácil de usar. La Mac tuvo una gran aceptación, y parecía que iba a dominar el campo. Pero los ejecutivos de Apple se mostraron renuentes a conceder a otros fabricantes la licencia para el uso del sistema operativo de la Mac y a renunciar así al control de su producto.