¿Alguna vez te has preguntado que pasaría si Tony Montana no hubiera muerto en su mansión, al final de la película Scarface (1983)? Si… es cierto, es una pregunta estúpida, pero parece ser que a algunos zafados les pareció una buena idea para crear un videojuego a partir de ella.
El nuevo videojuego de Sierra, Scarface-The World is Yours, nos introduce al mundo de Tony Montana en Miami de los años 80. Con un estilo que recuerda al célebre y buenísimo GTA:Vice City, sumándose a la cada vez más larga lista de protagonistas de juegos de video moralmente reprobables.
Aquí encontraremos (como si fuera el actual Wuajaca) un lenguaje sumamente explícito, violencia extrema, desmembramiento a base de escopetazos, policías corruptos, bellos autos, playas, pandillas callejeras, armas, drogas, explosiones vistosas y una extensa ciudad para explorar y morir en el intento.
Llama la atención algunos elementos que no había visto antes en un juego, como son un medidor y contador de BOLAS (literalmente), que se incrementa asesinando, insultando y discutiendo con los cientos de personajes y que permite llegar a un estado de FURIA CIEGA, muy útil durante enfrentamientos con múltiples enemigos. Tambien hay un indicador de señala la parte del cuerpo alcanzada por la bala, como brazo, cabeza, riñon o bola. Y por si fuera poco puedes insultar a todo mundo con una voz idéntica a la de Al Pacino.
A pesar de todo, a diferencia de los juegos de la serie GTA, el personaje de Tony tiene un torcido sentido de justicia que impide lastimar «voluntariamente» a un inocente, pero en una ciudad tan llena de enemigos, no es una característica que se extrañe.
En resumen, un buen juego, que tiene bien ganada su clasificación «R» y que proporcionará a los fanáticos de la acción muchas horas de diversión y reto para llegar a ser el mejor y conquistar al mundo a traves del negocio de las drogas.
No se deje al alcance de los niños.


Seguramente me habría gustado más si la Jesica Biel hubiera mostrado mas carnita, pero ni modo, esta vez nos dejo con las ganas de ver más. De todas maneras es agradable ver a esa chica, ya no tan chica que literalmente vimos crecer en la TV y convertirse en una preciosa mujer con labios carnosos, naricita respingada y ojos de gato. Ah y un gran y redondo trasero. Bien por ella y por una película que hace pasar una buena tarde palomera.