Desde que era niño, aprendí a creer en Dios. Si, creía en ese ser omnipotente que me cuidaba y aun sabia aun cuantos cabellos hay en mi cabeza. Recuerdo claramente las clases de verano con las bellas historias de la Biblia de Adán y Eva, del rey David, de los profetas Elías y Eliseo, Jesús, San Pablo, etc. Pero también recuerdo que cuando tenia 12 años me asaltaron serias dudas y llorando y temeroso le dije a mi madre, señalando en mi Nuevo Testamento con mi nombre grabado en la pasta, que me ayudar a leer y comprender lo referente a un tema que se incluía al final llamado â??Cuando falla la feâ? y que remitía a la lectura del clasiquísimo capitulo 11 del libro de los Hebreos.
Durante años me esforce por ser un buen cristiano a los ojos de Dios y de las personas que me rodeaban, siguiendo voluntariamente los preceptos que emanan de la Biblia. Invocando la ayuda y la llenura del Espíritu Santo para la vida diaria. ¿Alguna vez han visto creyentes predicando en hospitales, camiones públicos, repartiendo folletos evangelísticos en las calles, tocando a la puerta de los domicilios particulares con una Biblia bajo el brazo? Pues yo era uno de ellos.
Entonces ¿Que fue lo que me paso? Eso es extraño, una vez hace unos años me encontraba compartiendo el evangelio con una compañera de trabajo católica y ya saben, hablando y criticando las decenas de incoherencias que tiene esa religión a la luz de la Biblia y le dije que tenía que ser de mente lo suficientemente abierta como para poner a prueba su fe. Mi estragegia resulto bien, ya que ella actualmente es una ferviente creyente de una iglesia evangélica. Pero ese fue el punto de partida sin regreso en donde decidí conocer a detalle los argumentos en contra de lo que era mi fe personal.
¿El resultado? Termine declarandome ateo. Ya no estoy dispuesto a depositar mi fe en algo que no tenga sustento razonable. Entiendo que la fe tiene algo (o mucho) de irracional, pero si esto es así, y lo que importa es solamente tener fe sincera en algo, entonces no debería haber ninguna diferencia entre decidir ser Judío, Mahometano, Budista, Cristiano, Testigo de Jehova, Mormón o Sintoísta.
Obviamente esta postura me trajo infinidad de problemas con mis amigos y parientes cercanos. Les ha costado mucho trabajo entender que alguien que fue lo que yo fui, ahora reniege y se burle de lo que un tiempo defendía. Pero como bien lo dijo San Agustín, errar es de humanos, persistir en el error es diabólico.
No pretendo ser un experto en el tema, simplemente soy una persona que durante muchos años creía firmemente y fui sincero al aceptar lo que muchos llaman â??el evangelioâ?. Creo que fui engañado y siento que muchas de mis antiguas creencias no tienen fundamento. Durante muchos meses me sentí confundido y dolido al descubrirlo. No pretendo fundar ninguna nueva religión, ni mucho menos convertirme en líder de una, tampoco creo que lo que expongo en este escrito sea algo que nadie mas haya dicho antes, ni es mi deseo que alguien pierda la tranquilidad que le brindan sus creencias y su fe por la lectura de estas palabras. Pero creo firmemente que todos tenemos la obligación y el derecho de cuestionar lo que creemos, y nos han enseñado.
Espero que con esto quede aclarada la carrilla que me han traído aqui en el Blog diciendo que un padrecito me violó. Es claro que no fue así. Es mas, actualmente trabajo en una institución descaradamente católica, lo que me ha permitido conocer un poco mas de cerca esta religión. Mi fama de ateo me la he ganado a pulso, sobre todo despues que a los maestros de catecismo les he hecho preguntas como ¿Cuanto tiempo dura el efecto del agua bendita en una habitación? o ¿Como le puedo hacer para tener el poder que tiene el cura de convertir el vino en sangre? Ya se imaginaran como me divierto.
¿Algun dia volvere a los caminos de la fe? Es difícil saberlo, a algunos les resulta fácil creer en castillos en las nubes sin preocuparse de ponerle cimientos a nivel de suelo y otros, al igual que Santo Tomás, necesitamos ver y tocar para poder creer.
A los creyentes les comparto una cita de William Clifford: â??¿Habéis adquirido vuestra fe honestamente y en investigación paciente, o deshonestamente sofocando dudas?â?
* Vero, con este mi post #100 queda cumplida la promesa de contar mi testimonio personal.
La otra vez en una peda un guey me dijo que ya casi sacaban la nueva de Rocky y a la verga me puse mas contento que la chingada, y no falto el pinchi pendejo mamon amargado que salio con que las peliculas de rocky son una cagada y que no se que tantas chingaderas y que las peliculas de arte y que era un inculto y que su puta madre bichi en bicicleta.
Aqui vemos al nuevo Presijente, portando orgulloso su bandita presidencial. La banda y la silla son espurias, porque las originales no se las quiso prestar el envidioso de Fox.