Howard David Ludwig, es un residente de Illinois que recibió hace dos semanas por correo un permiso oficial para tener armas de fuego, gracias a la peculiar tradición de Estados Unidos que considera la prerrogativa de la pólvora como un básico derecho constitucional. Todo fue perfectamente legal tras pagar una cuota de cinco dólares y haber rellenado por Internet la correspondiente solicitud. El único problema es que Howard tiene tan sólo diez meses de edad.
Esta «travesura» burocrática ha sido orquestada por Howard Ludwig, el padre de profesión periodista, que decidió tramitar en nombre de su hijo un permiso de armas.
De hecho, Howard Ludwig tuvo que realizar varios intentos hasta lograr su objetivo. Sus dos primeras solicitudes fracasaron. Pero no por la tierna edad del solicitante, sino por cuestiones técnicas como olvidarse de marcar la casilla de ciudadano de Estados Unidos en el formulario. Pero a la tercera oportunidad, ha recibido el carné FOID («firearm owner´s identification card»), ilustrado con su foto encantadora y detalles sobre su estatura (68 centímetros) y peso (9 kilos). Más un garabato a modo de firma.
La Policía del Estado de Illinois, encargada de supervisar las licencias de armas de fuego dentro de su jurisdicción, ha indicado que todo es tan surrealista como perfectamente legal. Según ha argumentado a la agencia Associated Press el teniente Scott Compton: ¿Necesita un niño de diez meses un permiso de armas? No. Pero en Illinois no existe una restricción legal sobre la edad de los solicitantes. La supervisión policial se limita a evitar que delincuentes convictos o individuos sometidos a órdenes de alejamiento adquieran legalmente armas o munición, cuya venta está además prohibida a menores de 21 años.
Para tranquilidad de los inquietos vecinos, Howard Ludwig ha asegurado que su hijo no tendrá acceso a la escopeta registrada a su nombre hasta por lo menos cumplir los catorce años. Pero lo mejor de todo es que se supone que Illinois tiene una de las legislaciones más restrictivas de la Unión en materia de armas de fuego.
