Hace unos días cuando leía el post de RBD sobre el grupo Queen (queen-days-of-our-lives) me llamó la atención cuando comenta que es imperdonable que el audio del documental sea en sonido estereo. Y es que para los que estamos más cerca de los cuarenta que de los treinta, seguro que no tendremos problemas para recordar que el sonido estéreo se anunciaba hace unos años como la última novedad tecnológica.
A lo que voy es a la tan traída y llevada frase de que la tecnología avanza a un ritmo que a los viejos a veces nos asusta y a los jovenes les parece insuficiente. Ya en el cine hemos podido acercarnos a visiones apocalípticas de lo mal que nos puede ir si las nuevas tecnologías se descontrolan, pero en la TV es poco frecuente ver que una serie se arriesgue a tratar el tema de la forma en que Black Mirror lo hace.
Black Mirror es una miniserie británica que se transmitió en por TV en Diciembre de 2011. Es una especie de Twilight Zone por sus capítulos autoconclusivos pero centrada en el uso de la tecnología más que la tecnología en si misma.
A cambio de dedicarle menos de tres horas, obtendremos de esta serie corta (solo son tres capítulos) una interesantísima reflexión sobre temas como el gran poder de internet, la pérdida de privacidad y la gran influencia de la tecnología en los seres humanos. Y lo mejor de todo, no es una serie para viejitos amargados de la academia de artes o para hipsters que solo disfrutan del cine alternativo afgano sin subtítulos. No señor, es entretenimiento de calidad hecho con ganas de sorprender.
Dicho lo anterior, los que no han visto la serie y odien los spoilers, pueden dejar de leer lo que sigue. El resto, podemos pasar a comentar los capítulos.
[Leer más…] acerca de Black Mirror




